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Antiespecismo: una ética para todos los animales

El antiespecismo propone que la especie no justifica ignorar el sufrimiento de alguien. Su historia, sus ideas centrales y cómo se vive en el día a día.

Una cerda y un gato se olfatean sobre la paja.
Una cerda y un gato se olfatean sobre la paja.

Un perro y un cerdo pueden sentir dolor, miedo y placer. Sin embargo, solemos aceptar para uno prácticas que rechazaríamos para el otro. El antiespecismo invita a examinar esa diferencia: ¿qué razones usamos para decidir qué sufrimiento merece nuestra atención?

En pocas palabras

  • El especismo es dar menos valor a los intereses de alguien solo por su especie.
  • El antiespecismo pide igual consideración para intereses similares, como el de no sufrir.
  • En la vida diaria se traduce en veganismo, en rechazo a los espectáculos con animales y en políticas públicas para todos.
  • Se conecta con otras luchas contra la discriminación.

Una palabra para una vieja injusticia

El término especismo lo acuñó el psicólogo británico Richard Ryder en 1970, en un panfleto que repartió en Oxford. Buscaba una palabra que nombrara algo que todos practicaban sin verlo: tratar a unos animales como compañía y a otros como cosas, según la especie a la que pertenecen.

Cinco años después, el filósofo Peter Singer retomó la idea en Liberación animal, un libro que se convirtió en punto de partida del movimiento moderno. Singer recordaba una pregunta que Jeremy Bentham había escrito en 1789: «La cuestión no es si pueden razonar, ni si pueden hablar, sino si pueden sufrir».

Qué afirma y qué no

El antiespecismo no sostiene que todos los animales sean iguales ni que tengan las mismas necesidades. Un pez no necesita votar y un perro no necesita aprender a leer. Lo que sostiene es que intereses similares merecen consideración similar. El interés de no sufrir, de no tener miedo y de seguir viviendo no pesa menos porque lo tenga una gallina en lugar de una persona o de un gato.

Esto obliga a revisar justificaciones muy instaladas. «Son menos inteligentes», «siempre se hizo así», «no son como nosotros». Ninguna de esas razones la aceptaríamos para tratar mal a una persona con menos capacidades o de otra cultura. El antiespecismo pide aplicar ese mismo estándar más allá de nuestra especie.

Lo que dice la ciencia

En 2012, un grupo de neurocientíficos firmó la Declaración de Cambridge sobre la Conciencia, que afirma que los mamíferos, las aves y otros animales, como los pulpos, poseen los sustratos neurológicos que generan la conciencia. En 2024, la Declaración de Nueva York sobre la Conciencia Animal fue más allá e incluyó a peces, reptiles, anfibios e incluso a algunos invertebrados como posibles seres con experiencias propias.

La evidencia no es igual para todas las especies. La Declaración de Nueva York propone tomar en serio la posibilidad de experiencias conscientes al decidir cómo tratamos a otros animales, incluso cuando persisten incertidumbres.

Cómo se vive en el día a día

Llevado a la práctica, el antiespecismo se expresa de muchas formas:

  • Una alimentación y un consumo veganos, que evitan pagar por la explotación de animales.
  • El rechazo a espectáculos con animales, como rodeos, carreras de galgos o delfinarios.
  • Adoptar en lugar de comprar animales de compañía.
  • Defender leyes y políticas que protejan a todos los animales, incluidos los que la ley todavía clasifica como «de producción».

No exige perfección inmediata. Exige dirección: ir reduciendo, paso a paso, la distancia entre lo que creemos y lo que hacemos.

Una lucha conectada con otras

Muchas personas antiespecistas ven la defensa de los animales como parte de una lucha más amplia. Las mismas lógicas de dominio que convierten a un animal en recurso han servido, a lo largo de la historia, para justificar la explotación de personas. Además, la industria que explota a los animales suele precarizar a sus trabajadores y contaminar a las comunidades más pobres.

Ampliar el círculo de compasión no le quita espacio a nadie. Lo hace más grande para todos.

Preguntas frecuentes

¿Antiespecismo y veganismo son lo mismo?

Están muy unidos. El antiespecismo es la postura ética; el veganismo es su expresión práctica en la alimentación, la ropa y el consumo.

¿Por qué Animal Libre se define como antiespecista?

Porque trabajamos por todos los animales, no solo por los de compañía: también por quienes la industria usa para comida, ropa y entretenimiento.

¿El antiespecismo pone a los animales por encima de las personas?

No. Pide que el sufrimiento de los animales cuente, no que cuente más que el de las personas. Muchas de sus propuestas, como una alimentación vegetal, también benefician la salud humana y el planeta.

¿Qué pasa con los insectos?

La evidencia sobre su capacidad de sentir crece y es razonable evitar dañarlos sin necesidad. El antiespecismo invita a extender la consideración allí donde hay indicios de que alguien siente.

Fuentes

  1. Peter Singer, Liberación animal (1975)
  2. The Cambridge Declaration on Consciousness (2012)
  3. The New York Declaration on Animal Consciousness (2024)
  4. Bentham, J., An Introduction to the Principles of Morals and Legislation (1789)